El evangelio prohibido por Roma, pero no por Dios, se revela en la era de la Internet.
Deuteronomio 32:1 Escuchad, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca. 2 Goteará como la lluvia mi enseñanza; Destilará como el rocío mi razonamiento; Como la llovizna sobre la grama, Y como las gotas sobre la hierba; 3 Porque el nombre de Jehová proclamaré. Engrandeced a nuestro Dios. Ahora hablemos de razonamiento, la … Continue reading El evangelio prohibido por Roma, pero no por Dios, se revela en la era de la Internet.
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